Fieles a la tradición japonesa, Showa sigue demostrando día a día, desde su creación, que posee una capacidad cada vez mayor como fabricante, creando innovaciones que garantizan a los usuarios mayor confort en la utilización de sus guantes.
LA INNOVACIÓN
Antes de 1954, el algodón y el cuero eran las únicas opciones que existían para la protección de las manos. Fue entonces cuando Showa introdujo los primeros guantes de PVC flexible y duradero.
Gracias a esta gran innovación la empresa se hizo rápidamente con el 40 % del mercado japonés.
Desde entonces, las innovaciones se han ido multiplicando; como recordatorio, podemos citar:
- Los años 1980:
Se presentaron varias patentes: el tratamiento antigérmenes del soporte, el PVC resistente a los aceites, el tratamiento slip on que facilita la colocación y la retirada hasta obtener actualmente una gama de guantes de PVC cuyo confort y duración constituyen la referencia del sector.
Asimismo, Showa desarrolla la tecnología del soporte sin costuras para aplicarlo a los demás guantes de trabajo.
- 1983: Showa pone a punto la línea de guantes Soa Tech, en la que el modelo Palm Fit, ligero y flexible, permite realizar los trabajos más finos con rapidez y precisión aumentando así la productividad.
- 1990: Desarrollo de una gama de guantes de Nitrilo fino.
- 1993: Showa lanza el recubrimiento parcial, logrando un compromiso perfecto entre confort y destreza. Nace el recubrimiento en plano Flat Dip Technology.
Desde entonces, las innovaciones se han centrado en la adaptación de textiles Hi -Tec, como el Kevlar® o el HPPE a los guantes, dando así, una vez más, un paso decisivo en la mejora de la seguridad.
En la actualidad, Showa dispone de una gama de guantes adecuados para manipulaciones más complejas o peligrosas, cuya calidad de protección o resistencia a los cortes está reconocida por los profesionales.
Todas estas innovaciones hacen que los guantes Showa sean la referencia del mercado.
A medida que se van creando innovaciones en la empresa, éstas parecen tan esenciales que no tardan en ser copiadas.
Los guantes Showa, tejidos sin costuras, con la palma de la mano recubierta y el dorso transpirable, son guantes diseñados para limitar la sudoración. Por otro lado tienen un tratamiento antibacterias que limita la proliferación bacteriana y los olores del sudor.

LA INVESTIGACIÓN Y EL DESARROLLO
Tal capacidad de innovación sólo es posible gracias a una actividad de Investigación y Desarrollo bien integrada en el proyecto de empresa y esto es lo que ha hecho Showa.
En su fábrica de Malasia, en la que trabajan 1.500 empleados, Showa posee los laboratorios de investigación más avanzados de la profesión.
Esta investigación tiene un único objetivo, garantizar la máxima protección (contra las heridas, los cortes y las agresiones químicas) y el mayor confort para sus usuarios. Esto ha dado origen a numerosas patentes y ha hecho que la revolucionaria tecnología de Showa le permita fabricar guantes con un rendimiento cada mayor en la protección y gran eficacia al emplearlos en las tareas para las que han sido elaborados.

EL MEDIO AMBIENTE
El nuevo reto que ha asumido Showa, es la protección del entorno.
Para ello es necesario en primer lugar un control de calidad cada vez más riguroso, antes, durante y después de la producción. Con el objetivo de "cero defectos", Showa intenta elegir materias primas de buena calidad, asegurándose de que no atacarán al entorno ni a las manos de los usuarios.
Consciente de que los recursos naturales de nuestro mundo son limitados, Showa desarrolla un programa de reciclaje de los materiales de fabricación, que puede ser citado como ejemplo.
«Nuestro mundo es maravilloso, dicen en Malasia, y nosotros tenemos que ser conscientes de ello en todo momento, para poder conservarlo así».
Showa desea dejar un mundo limpio a nuestros hijos y hace de ello un deber para sus colaboradores.
Innovación, investigación y desarrollo y conservación del medio son tres factores que hacen que Showa esté entre los líderes mundiales.
Con una presencia en todo el mundo, Showa acelera ahora su desarrollo comercial en Europa; es su prioridad. La filial Showa Europa ha tenido éxito desde su creación en 2000; un elevado número de prestigiosos clientes recurrieron rápidamente a sus productos, reconociendo así su valor. Podemos citar a la industria del automóvil, la aeronáutica, la electrónica, la metalurgia, y también la construcción, la agricultura
