Consejos y normativas
Mayor protección frente a los riesgos químicos
Dependiendo de la naturaleza de los productos químicos que se manipulen, es posible que se produzcan fenómenos normales de permeación. Aunque el guante no presente ninguna porosidad ni imperfección, el aceite o el producto químico pueden traspasar su superficie, lo que entraña el riesgo de que la mano entre en contacto con un agente potencialmente nocivo. Para limitar cualquier riesgo químico, le invitamos a seguir los siguientes consejos.
- Lavarse las manos cuidadosamente y secárselas antes de ponerse los guantes.
- En caso de uso prolongado, utilizar alternativamente varios pares de guantes durante la jornada laboral, ya que los guantes recubiertos pierden su impermeabilidad a los aceites o productos químicos manipulados, lo que puede deteriorarlos más rápidamente y ser nocivo para la mano. Por el mismo motivo, comprobar regularmente que los guantes no han perdido su impermeabilidad para poder cambiarlos cuando sea necesario.
- Darle la vuelta al manguito del guante para evitar que los productos fluyan hasta el brazo.
- Antes de quitarse los guantes, limpiarlos siguiendo el procedimiento indicado en sus instrucciones de utilización.
- No debe tocarse la cara externa del segundo guante con la mano desnuda. Para quitárselo, agarrar el interior del ribete del manguito de dicho guante.
- Antes de volver a utilizar el guante es necesario asegurarse de que tanto el interior como el exterior están secos y de que no ha sufrido ningún daño (ablandamiento o endurecimiento, presencia de cortes o de grietas).